Smart Cities: cómo la monitorización mejora la gestión del tráfico y la calidad del aire
La Ley de Cambio Climático y Transición Energética ha marcado un nuevo marco regulatorio en el que la mejora de la calidad del aire en las ciudades se ha convertido en una prioridad estratégica para la salud pública y la sostenibilidad. En este contexto, la monitorización ambiental en tiempo real mediante sensores IoT resulta esencial para evaluar el estado del aire y diseñar políticas efectivas. Sin embargo, la falta de tecnologías accesibles y de bajo coste continúa siendo un desafío para la Administración y las empresas.
Asimismo, la reducción de la contaminación urbana requiere la implementación de medidas de movilidad sostenible, estrategias de gestión inteligente del tráfico y soluciones tecnológicas que impulsen la digitalización del entorno urbano, contribuyendo así al desarrollo de Smart Cities más limpias, sostenibles y resilientes.
En este contexto, el adecuado control de los niveles de concentración de contaminantes, especialmente agentes químicos, en los entornos productivos, así como un conocimiento adecuado de sus riesgos sobre la salud, resulta clave para prevenir efectos adversos en la salud y la reducción de las enfermedades profesiones. Para ello, la innovación tecnológica en materia de medición y control permitirá avanzar hacia un modelo industrial más seguro, competitivo y sostenible.
En ambientes industriales existen retos ligados tanto a la evaluación y control de la calidad del aire en ambientes interiores (CAI), en particular en zonas donde no se desarrollan actividades industriales o manufactureras; como en lo relativo a la exposición a agentes químicos y el control de emisiones industriales. A diferencia de la calidad del aire urbano, en los entornos de trabajo el personal pasa gran parte de su jornada en entornos cerrados, donde es necesario contar con medios de control adecuados que garanticen el confort, bienestar, y seguridad y salud de las personas. Algunos de los principales contaminantes con mayor impacto en la calidad del aire interior incluyen partículas en suspensión (fracciones inhalables y respirables), compuestos orgánicos volátiles (COVs), gases como el CO y CO2, o el gas radón. En entornos industriales destacan agentes químicos como el benceno y el formaldehído, polvo respirable de sílice cristalina, o los humos diésel, todos ellos caracterizados por su potencial efecto cancerígeno.
Fuentes de contaminación en la industria y su impacto en la calidad del aire
Las fuentes de contaminación en la industria son diversas y dependen, en gran medida, de la actividad que se desarrolle. Entre las más relevantes destacan, por ejemplo, la combustión de combustibles fósiles –habitual en calderas y motores industriales–, o los procesos metalúrgicos como soldadura y corte, que generan partículas ultrafinas, humos metálicos y material particulado en fracciones relevantes para la salud. También el uso de disolventes y pinturas, con alta emisión de COVs, en industrias de todo tipo. Estos procesos, si no se controlan adecuadamente, generan una exposición acumulada que puede afectar tanto a trabajadores como al entorno natural.
Cómo medir la calidad del aire
La medición de la calidad del aire en entornos urbanos se basa en la monitorización continua de contaminantes atmosféricos mediante estaciones fijas y dispositivos inteligentes que capturan datos en tiempo real.
Estos dispositivos analizan parámetros como partículas en suspensión (PM1, PM2.5 y PM10), dióxido de nitrógeno (NO₂), ozono (O₃), dióxido de azufre (SO₂) y compuestos orgánicos volátiles (COVs).
La información recopilada permite evaluar el cumplimiento de la legislación europea y nacional en materia de calidad del aire, identificar focos de contaminación y aplicar modelos predictivos para anticipar episodios críticos. Estas mediciones son clave para desarrollar estrategias de gestión ambiental que impulsen la sostenibilidad y el bienestar en las ciudades inteligentes.
Sin embargo, en la actualidad, existe una baja densidad de estaciones de monitorización que dificulta garantizar el cumplimiento de la Ley 7/2021 de cambio climático y transición energética, así como de la normativa europea y nacional en materia de calidad del aire, que establece límites en las concentraciones de gases contaminantes y partículas en suspensión.
Soluciones de ITENE para la monitorización ambiental
En ITENE contribuimos al desarrollo de Smart Cities sostenibles mediante soluciones tecnológicas avanzadas que permiten analizar parámetros medioambientales de forma continua y precisa. Nuestros dispositivos inteligentes permiten monitorizar la calidad del aire exterior, detectar partículas y gases contaminantes, elaborar informes técnicos, aplicar modelos predictivos y optimizar la eficiencia de las redes de control ambiental.
Además, gestionamos los datos obtenidos a través de plataformas software que permiten visualizar, analizar y anticipar tendencias en tiempo real, facilitando la toma de decisiones y la mitigación de impactos en la salud de la población.
Soluciones tecnológicas para medir la calidad del aire
En cuanto a las soluciones para medir la calidad del aire, desde ITENE hemos desarrollado diferentes dispositivos innovadores creados para este propósito:
- IoT para Smart Cities: Sensores de calidad del aire interior y exterior que miden CO2 y otros gases contaminantes y material particulado.
- IoT para la industria: Sistemas aplicables a depuradoras, plantas de tratamiento de residuos, explotaciones ganaderas o industrias petroquímicas.
- Plataforma software: Visualización de datos en tiempo real e históricos, con interfaz web intuitiva: http://airquality.itene.com
- Sistema de adquisición de datos: análisis estadístico alarmas y detección de superaciones de niveles límite.
- Modelos predictivos: Herramientas basadas en tecnología machine learning para anticipar picos de contaminación.
Soluciones ITENE para la gestión del tráfico en Smart Cities
En ITENE concebimos el bienestar y la calidad de vida del ciudadano como ejes fundamentales del desarrollo urbano. La implantación de Zonas de Bajas Emisiones y la optimización de los flujos de movilidad son esenciales para cumplir la Ley de Cambio Climático y mejorar la eficiencia del transporte. Por ello, desde ITENE:
- Diseñamos e implementamos planes de movilidad sostenible para pasajeros y mercancías.
- Evaluamos el impacto ambiental de las soluciones de movilidad.
- Desarrollamos herramientas para la gestión del tráfico mediante análisis, simulación y predicción del flujo vehicular.
- Aplicamos tecnologías de IoT, Big Data, Inteligencia Artificial y Machine Learning para una movilidad conectada y baja en emisiones.
Estas herramientas permiten la identificación temprana de episodios de contaminación, el control de la contaminación ambiental y acústica, y la gestión inteligente del tráfico urbano.